Cada guardatiempo es valioso y merece una atención especial. Descubra cómo realizar el mantenimiento de su reloj automático en 3 pasos para garantizar su longevidad y fiabilidad.
Paso 1: La limpieza de su reloj automático
Un buen hábito de mantenimiento comienza con una limpieza regular utilizando un paño suave. Expuesto a diario al polvo, al sudor y a otros residuos, un reloj automático puede perder rápidamente su brillo. Además de afectar a su estética, la acumulación de suciedad también puede perjudicar su buen funcionamiento. Por eso es esencial adoptar una rutina de limpieza rigurosa.
Frecuencia de limpieza
Se recomienda una limpieza cada 2 o 3 semanas para evitar la acumulación de suciedad.
Si utiliza su reloj a diario, límpielo después de cada exposición al sudor, la humedad o el polvo.
Buenas prácticas para el mantenimiento de su reloj automático:
- Retire el reloj de la muñeca antes de limpiarlo.
- Nunca lo sumerja en agua si no es resistente al agua.
- Elimine el polvo con un paño suave y seco.
- Limpie suavemente el contorno de la corona y los pulsadores con un paño ligeramente humedecido.
- Déjelo secar completamente.

Productos recomendados para la limpieza
Para el mantenimiento de su reloj automático, utilice únicamente productos suaves, sin disolventes agresivos. Un paño de microfibra ligeramente humedecido con agua tibia es suficiente. Puede añadir un poco de jabón con pH neutro si es necesario. Seque bien el reloj después de cada limpieza para evitar cualquier rastro de humedad.
Paso 2: Mantenerlo en hora, clave para el cuidado de su reloj automático
Un reloj automático funciona gracias a los movimientos de la muñeca. Cuando no se lleva durante un tiempo, su reserva de marcha (generalmente entre 40 y 60 horas) se agota. Una parada prolongada puede afectar su funcionamiento, ya que los aceites de lubricación pueden solidificarse, aumentando el riesgo de fricción entre las piezas internas. Para preservar la fiabilidad de su reloj, es importante mantenerlo en movimiento cuando no lo use.

Remontador o carga manual: cómo dar cuerda a su reloj automático
Llevar su reloj todos los días permite mantenerlo en movimiento y en hora. Si lo utiliza ocasionalmente, la carga manual mediante la corona es posible. Aunque parezca sencilla, esta operación conlleva riesgos: dar cuerda repetidamente, sobre todo si se hace de forma incorrecta, puede desgastar prematuramente la corona y dañar el mecanismo. Para evitar errores, se recomienda el uso de un remontador de relojes automáticos Masterbox. Configurado para realizar 1.600 giros en el ajuste estándar (800 en el sentido horario y 800 en el antihorario), reproduce los movimientos naturales de la muñeca y preserva el buen funcionamiento de su guardatiempo.
Paso 3: El almacenamiento de su reloj automático
El tercer paso en el cuidado de su reloj automático es el almacenamiento. Entre usos, es esencial guardarlo en un estuche adecuado, protegido de golpes, polvo y humedad, para preservar tanto su mecanismo como su estética. Los cajas remontadoras automáticas SwissKubik ofrecen una solución 2 en 1: mantienen sus relojes en movimiento mientras les proporcionan un espacio de almacenamiento elegante. El soporte para reloj asegura la sujeción perfecta de la correa. Descubra nuestros diferentes modelos en madera, carbono, cuero o aluminio, que combinan tecnología de vanguardia y el saber hacer relojero suizo.
